martes, 23 de junio de 2009

Oremos por los Políticos


Ayer celebramos a Santo Tomás Moro, patrono de los políticos. Asistí ayer a una misa en el Templo Expiatorio aquí en Guadalajara, celebró el Sr. Obispo Juan Humberto Gutiérrez Valencia, me agrado mucho ver la participación de varios personajes de la vida política en la Eucaristía y el enterarme de que existe en nuestra Iglesia de Guadalajara el Movimiento Tomás Moro, el cual busca llevar la santificación (casi imposible a los ojos humanos, pero no para Dios y para quien sabe amar) en los ámbitos políticos. El Sr. Obispo les recordaba que un político católico debe ser coherente, y dar testimonio de la Verdad, no han de ponerse y quitarse lo católico como si fuera un vestido, que me lo pongo al estar en el templo y me lo quito en la vida pública… Bueno al finalizar la Eucaristía, antes de la bendición, los miembros del movimiento hicieron la oración de los políticos, la cual transcribo, invitando al lector el hacerla y meditarla pues nos sirve a todos aunque no estemos en la vida pública-política, porque la mayoría de lo que se dice en la oración se exige de todo cristiano… y oremos por los próximos gobernantes y recuerden no se olviden de votar!!!

"Jesucristo, Hijo de Dios omnipotente y eterno, Creador, Rey y Señor de la historia, Supremo Legislador, de quien emana y depende todo poder: nosotros, hombres y mujeres políticos católicos, sobre quienes recae la carga del servicio a la nación, imploramos la ayuda de Tu Espíritu para el ejercicio de la política como ciencia, arte y virtud, para edificar la justicia social y el bien común.
Danos, Señor, la gracia de testimoniar, como Tomás Moro, la inalienable dignidad de la conciencia, sin abandonar la constante fidelidad a la autoridad y a las instituciones, para que sepamos afirmar con nuestra vida y con nuestra muerte que el ser humano no se puede separar de Dios, ni la política de la moral. Danos fortaleza para animar con el espíritu del Evangelio el orden temporal, respetando su naturaleza y su legítima autonomía. Infunde en nuestros corazones la humildad necesaria para reconocernos siervos inútiles y el valor y la perseverancia necesarios para hacer todo como si todo dependiera de nosotros, abandonándonos en Ti porque todo depende de Ti.
Enséñanos, Señor, a ser congruentes, coherentes con nuestra vida para que sepamos promover la verdad moral objetiva e irrenunciable que implica: defender la vida humana y su dignidad desde la concepción hasta la muerte natural; tutelar a la familia fundada por un hombre y una mujer y protegerla en su unidad y estabilidad; reconocer la libertad de los padres en la educación de sus hijos; eliminar cualquier forma de esclavitud o discriminación de las personas; impulsar el derecho a la libertad religiosa; desarrollar una economía al servicio de la persona en un marco de justicia, solidaridad y subsidiariedad y trabajar incansablemente por la paz que es siempre "obra de la justicia y efecto de la caridad".
Con el Papa Clemente XI, te pedimos, Señor, que nos enseñes a hacer Tu voluntad queriendo todo aquello que quieres Tú, precisamente porque lo quieres Tú, como Tú lo quieras y durante el tiempo que Tú lo quieras; que nos des Tu gracia para ser obedientes con nuestros superiores, comprensivos con nuestros colaboradores, solícitos con todas las personas y generosos con quienes se dicen nuestros enemigos; que nos ayudes a superar son austeridad el placer, con generosidad la avaricia, con amabilidad la ira y con fervor la tibieza; que sepamos tener prudencia al aconsejar, valor en los peligros, paciencia en las dificultades y sencillez en los éxitos. Muéstranos, te lo suplicamos, cómo hacer de la política un camino de santidad, para que nunca nos avergoncemos de Ti ante el mundo, para que Tú, Señor, no nos niegues delante del Padre.Escúchanos, Señor, a fin de que nunca falte tu luz a nuestra mente, tu fuerza a nuestra voluntad y el calor de tu caridad a nuestro corazón, para que amemos en verdad a quienes servimos. Infúndenos un sentimiento vivo, actual y profundo de lo que es el orden social, pensado por Ti, fundado en el derecho natural; y haz que un día, justamente con aquellos a quienes tuvimos la misión de servir, podamos gozar de Ti bajo la mirada amorosa de Tu dulcísima Madre, María Santísima de Guadalupe, por toda la eternidad. Así sea."

domingo, 21 de junio de 2009

Feliz Día del Padre

"Bajó con ellos y vino a Nazaret y les estaba sujeto. Y crecía en sabiduría, en edad y en gracia ante Dios y ante los hombre"(Lc 2,51-52)
Hoy he puesto esta cita en homenaje, a todos los Padres de familia, hoy en que los “celebramos” o les agradecemos de una manera especial, que si bien hemos de hacerlo todos los días de nuestra vida y no solo hoy (esto mismo a las madres). ¡Gracias! por todo, por esa labor tan discreta y tan silenciosa en nuestra formación de hijos, ¡Gracias! por ser la voz de Dios en nuestras vidas.
Invito a todos a que demos gracias también y sobretodo a nuestro Padre Celestial, pidamos al Espíritu Santo nos ayude a clamar “Abba”, gracias por la vida, por nuestros padres, por nuestros hermanos, amigos, por nuestros bienes espirituales y corporales, gracias por nuestros sufrimientos, ¡GRACIAS POR SER NUESTRO PADRE!
Papás de Familia les invito a que se consagren hoy al Señor San José, el que fue Padre amoroso, sabio y prudente de Nuestro hermano Redentor.
Felicidades Papá Chava… (no creo que hubiera podido tener un mejor padre). ¡Dios los Bendiga!

viernes, 19 de junio de 2009

Hoy nace este blog, y no veo mejor día que hoy que celebramos en la Iglesia Universal la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Precisamente he querido titular el presente con dos palabras Amor y Verdad (ágape kai aletheia), ya que estas ambas nos hablan de lo que Dios es y de lo a nosotros hemos de tender. Veamos, sabemos que Dios es Amor, y Cristo mismo nos ha dicho: “yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Cristo nos invita a que seamos perfectos, pero una perfección en el amor y en la verdad; en todo lo que hagamos aunque parezca simple o que no tiene sentido, desde el cómo miro a mi hermano, cómo realizo mi estudio, mi trabajo, mi comida… Por ello, amigo lector, pretendo que este blog que hoy comienza nos ayude a crecer en el amor y en la verdad, es decir, en imitar a Cristo día a día en las pequeñas cosas de la vida. Quiero terminar por hoy con una oración al Sagrado Corazón: <>